Y te digo adiós,
solo adiós,
porque no me atrevo a decirte
que siento que dentro de mí algo muere,
que la sonrisa que te muestro solo esconde lágrimas de tristeza,
que mi corazón quedó mirando tus ojos hasta su último latido,
que mi último aliento quedó pegado a tu sonrisa,
que mis ojos quedaron ciegos al ver tu adiós final,
que mis oidos quedaron sordos al escuchar tu último beso al aire,
que mi tacto quedó marchito al no volver a acariciar tu espalda,
que mi olfato no volvió a oler flores, al no estar posadas en tu pelo,
y que mi sentido del gusto quedó a disgusto sin tus sabores.
Y te digo adiós,
solo adiós,
porque no me atrevo a decirte
que me volví loco queriendote en secreto.