Archivos de la categoría ‘Poesía’

Proverbios XLVI

Diciembre 21, 2009

Dios no juega a los dados …, pero la investigación en España sí.

Firmado:
El chico que para investigar solicitó una beca FPU y otra FPI y todavía espera los resultados como el que espera que le toque el gordo de navidad o que se le aparezca la virgen.

Sólo cuando

Diciembre 6, 2009

Sólo donde el mar acaba para poder esconder al sol cuando cae el atardecer,
puedo ver el azul del azul de tus ojos.

Sólo cuando miro al sol a través del tiempo que recorre una lágrima al caer al suelo,
puedo ver el rubio de tu pelo.

Sólo cuando veo a un pájaro bañarse de una manera libre y salvaje en un charco,
formado de una tormenta después de meses de sequía,
puedo ver tu sonrisa.

Sólo cuando leo poemas de Pablo Neruda,
puedo hablar tu mismo idioma.

Sólo cuando veo la huella que deja una gaviota en la orilla del mar,
y al ser suavemente desfigurada por la fuerza de la yemas de los dedos de una ola,
que parecen esculpir una obra de arte de arcilla quedando dibujada en la arena,
puedo ver tu cuerpo.

Sólo cuando una paloma blanca pasa volando a mi lado,
y yo me encuentro en la plaza de mi pueblo,
puedo oler tu cuerpo desnudo.

Sólo cuando llevo algunos días sin verte,
soy capaz de llorar con palabras como estas.

Sólo cuando llevo algunos días sin verte,
te veo reflejada hasta en los ojos más ciegos y opacos de amor.

Proverbios VL

Noviembre 28, 2009

¡Extra!, ¡extra!, ¡en un país del siglo XXI y con 45 millones de habitantes se ofertan 950 becas FPU para poder realizar un doctorado!.

Firmado:

Lo que ya dijo Ramón y Cajal: “investigar en Esapaña es llorar”, versión moderneja.

Y es ella la que con este poema te dibuja

Noviembre 20, 2009

Lo cierto es que hay días,

que sin poder evitarlo,

se mueren mis palabras

y lo único que puedo escuchar es mi alma.

Intento articular palabra

y no puedo, imposible.

Entonces escucho y veo lo mismo que mi alma.

Y veo, tu cabeza apoyada,

en el respaldo de un sofá.

Tu pelo, sin recoger, en estado salvaje,

sobrepasa el respaldo a la vez

que esconde tus hombros,

como si fueran dos chiquillos traviesos

jugando al escondite una noche de verano.

Tu pierna izquierda cruzada por encima de tu pierna derecha,

como si fuera la parte de una trenza de un indio salvaje.

Tus manos, entrelazadas y apoyadas en tu regazo,

como si guardaras en ellas cuidadosamente una parte de tu corazón.

Tu mirada, perdida en algún pensamiento,

en el cual a mí también me gustaría perderme.

Como una mosca se pierde tras una luz azul irresistible.

Tus labios, inmóviles y mudos,

me hablan más

que incluso cuando gritan los labios más poderosos.

Podría escuchar horas y horas,

la música muda de tus labios,

como el surfista no se cansa de escuchar la música de su ola buena.

Tu nariz, que parece dibujada

por un par de trazos ligeros del mejor pintor,

justo como la mano del pintor que aparece en las Meninas.

Tu pecho, tan salvaje y puro como la cima del Teide.

Y después de ver todo esto,

intento articular palabra,

intento decirte que si fuera

pintor te dibujaría en ese instante

y seguro que serías mi obra maestra.

Pero no puedo, porque

lo cierto es que hay días

que sin poder evitarlo,

se mueren mis palabras

y lo único que puedo escuchar es mi alma.

Y es ella la que con este poema te dibuja.

Siempre buscando

Octubre 18, 2009

Siempre buscando.

Buscando detrás de lo que ven tus ojos ciegos,

detrás de lo que gritan tus gritos mudos.

Buscando la mentira que hay detrás de la verdad,

detrás de la tormenta del cielo soleado.

Buscando detrás de la oscuridad en las luces,

detrás de las huellas que dejan tus pasos inmóviles.

Buscando detrás de la tristeza de tu sonrisa,

detrás de la guerra que hay en tu paz.

Buscando detrás de las palabras sin letras,

detrás de las charlas sin palabras.

Buscando detrás de la dictadura en democracia,

detrás de la libertad presa.

Buscando detrás de lo que algunos establecen,

detrás de lo injusto establecido.

Buscando detrás del hambre con cara de niña principalmente,

detrás de la inocencia robada por corbatas con gomina.

Buscando detrás de lo que hay delante de mi nariz impuesto a la fuerza.

Siempre buscando.

Proverbios XLIV

Octubre 16, 2009

Pues yo creo que en aquel desfile no se gritaba “presidente dimisión”, más bien era,  “presidente campeón”.

Firmado:

El partidismo que hace ver y oír sólo lo que se quiere.

Proverbios XLIII

Septiembre 13, 2009

Pues yo creo que el rey lleva sin dar ni golpe desde el 23-F.

Firmado:
El sentir popular.

La luna descansa perdida en mi mirada

Septiembre 6, 2009

La luna descansa perdida en mi mirada

y apoyada en el cristal de mi ventana.

Su tez de mármol blanco,

muerta, pero viva en medio de la oscuridad,

refleja el tiempo en el que se creó

entre tu boca y la mía una rosa.

Como una llama rápidamente consumida,

como un relámpago visto y no visto

por los ojos del cielo.

Ya sólo son recuerdos, que me miran

con la mirada del pasado,

que me desgarran el pecho

como una tos venenosa.

Que provocan que mi mirada consciente,

descanse perdida en la luna,

buscando una ceguera temporal,

para no ver el instante en el que

tu boca y la mía

caminaban juntas engendrando un mismo sueño.

Tardes en Sevilla

Agosto 29, 2009

Tardes de reencuentros entre miradas,
que un día cuando fueron jóvenes,
se unieron puramente mediante el contaminado aire.

Tardes de baños en piscinas de aguas sucias,
pero limpias de malos deseos y malas intenciones.

Tardes de ojos marrones,
que consiguen hacer secundario
incluso el sólido color azul del fondo de la piscina.

Tardes de ojos marrones,
tan marrones como el suelo de un bosque,
en el cual y sin saber el motivo no te importaría perderte para siempre.
Y una vez, perdido en ese marrón bosque con forma de ojos,
explorarlo hasta la última cueva.
Y donde haya oscuridad, crear claridad.
Y donde haya sequía, crear abundancia.
Y donde haya árboles llorosos, cambiarlos por árboles alegres.
Y allí donde haya dolor, crear consuelo.
Y allí donde haya locura, crear cordura.
Y allí donde haya odio, crear amor.
Y allí donde haya vacío, plantar mi corazón.

Tardes de conversaciones sanas,
que no consiguen ocultar tu cuerpo
tendido en una toalla,
con un color de piel parecido al de un desierto,
un desierto peligroso y lleno de curvas,
pero que al ser tan hermoso,
se te hace imposible no intentar recorrerlo,
aunque sea posible que se te seque el corazón en el intento,
pero de algo habrá servido,
si consigo al menos,
encontrar tu joven pero castigada sonrisa,
aunque sea únicamente en mitad de un espejismo.

Tardes de Sevilla a tu lado,
soñando conocerte y explorarte,
incluso antes y con más entusiasmo
que a aquella mágica ciudad.

Lo cierto es que hace tiempo que me dí cuenta

Agosto 17, 2009

Lo cierto es que hace tiempo que me dí cuenta,
que puedo ver cosas que el resto de gente no puede.

Para ello el único secreto que sigo es matar los prejuicios que a veces me aprietan tanto como un estrecho collar rodeando mi cuello y amarrado sin posibilidad de escapatoria a una triste vida burguesa a modo de pinchos puntiagudos que impiden que la sana imaginación se acerque y se cuele en mis ojos para poder ver otros mundos.

Y así, muertos los prejuicios,

puedo llegar a ver dos soles cuando miro al cielo,
justo como en uno de los cielos de un cuadro de Van Gogh.

Puedo salir por la noche,
tener la oportunidad de pisar la luna,
sin cámaras que me graben para cuestionarme.

Puedo tumbarme encima de un césped,
a la sombra de una palmera malagueña,
en mitad de un parque andaluz,
leer poesías de amor,
y sentir la brisa del mar calmando suavemente mis sentimientos de desamor que aún consiguen sobrevivir en alguna oscura cueva instalada en la sombra que produce mi corazón.

Las olas con su repetitiva canción apagan mis ardientes ganas de levantarme y salir corriendo hasta llegar donde tú estés.

El tacto de mi piel con la calurosa pero fina arena de playa,
me recuerda tanto al momento en el que por primera nos dimos las manos, que me es imposible que no se me pasé por la cabeza besarla desenfrenadamente con mis labios.

La arena oscura bañada por la orilla del mar,
se parece tanto al color de tu piel,
que no me queda más remedio que tumbarme rendido sobre ella,
y acariciarla con mis manos igual que si estuviese pintando un bello cuadro con ellas,
sobre un lienzo tan delicado que es posible que con solo un mal pensamiento se pueda romper.

Puedo mirar al mar,
y ver cómo la orilla acaricia mi cuerpo,
igual que tus ojos a veces consiguen acariciarme cuando me besas.

Y en esas salvajes aguas,
que es de lo poco salvaje que va quedando en este mundo,
consigo introducir mi osado cuerpo y mi quemada mente,
para poder refrescarla.
Igual que mi quemada mente se refresca al encontrar en medio de la locura de este mundo tus ojos,
a modo de faros,
que me indican por dónde orientar mi renqueante rumbo.

Puedo soñar cambiar el mundo
y cuando despierto intento que el sueño sea real.

Puedo ver un ladrón bueno
y un príncipe malo.

Puedo ser infeliz en un palacio
y feliz en una chabola.

Puedo ver un pez volando justo en la cresta de una ola
y una gaviota nadando por el aire.

Puedo ver nudistas haciendo nudismo vestidos por pudor a dejar sus emociones al descubierto,
y gente vestida haciendo nudismo al dejar libres sus sentimientos.

Puedo ver animales amando a seres humanos
y seres humanos odiando a todo tipo de seres vivos.

Puedo preguntarme si lo importante para un animal es preguntarse si tiene la capacidad de entender,
o bien,
lo importante es preguntarse si tiene la capacidad de sufrir.

En definitiva,
puedo ver lo que yo desee en cada instante,
pero me gustaría estar ciego para poder ver sólo lo que el resto del mundo es capaz,
si es que tus ojos no están a mi lado para poder compartir y disfrutar esas imágenes que sólo tú y yo conseguimos imaginar.