Archive for 31 enero 2009

Proverbios XVI

enero 31, 2009

Prepararos para leer un par de comentarios inteligentes, al menos por una vez en vuestra vida:

//Este es un comentario inteligente

/* y

este otro */

Firmado:

El programador de C

Proverbios XV

enero 31, 2009

Al igual que los concursantes de Operación Triunfo o de Gran Hermano, yo también he realizado numerosos casting, sin embargo, yo no soy famoso ni las chicas gritan cuando me ven.

Firmado:

El programador de C

Proverbios XIV

enero 31, 2009

No me gustan los premios Goya, ni los Oscars, ni la entrega de diplomas, ni las graduaciones … .

Firmado:

El que no le gustan las fiestas de disfraces caros.

Poesía. José Agustín Goytisolo

enero 31, 2009

En este libro aparecen poemas recogidos por el propio José Agustín Goytisolo, de entre sus veintiún libros de poesía publicados.

En el libro hay de todo, desde seguidillas hasta versos libres.

Es un libro indicado para aquellos que piensan que la poesía es cursi y sólo trata de amor y de “amantes celestiales”. Podemos encontrarnos algunos de sus famosos poemas de su libro publicado en 1958, “Salmos al viento”, en donde se utiliza la ironía y el sarcasmo para criticar diferentes actitudes de la época y a la vez superar la censura de aquellos años; estos poemas son dignos de ser leídos al menos una vez en la vida.

Por lo demás, el resto de poemas tratan todo tipo de temas, rutina, cartas a su hermano, muerte de su madre (famoso poema “palabras para Julia”), amor … .

Yo, lo conocí con este poema cantado por Paco Ibañez: “Palabras para Julia”


“Tu destino está en los demás, tu futuro es tu propia vida, tu dignidad es la de todos.”. José Agustín Goytisolo.

¿Cómo recorrer los archivos contenidos en un directorio utilizando el lenguaje C?

enero 30, 2009

#include <stdio.h>
#include <sys/types.h>
#include <dirent.h>
#include <errno.h>


int main(int argc, char **argv) {
DIR *dip;
struct dirent *dit;


if ((dip = opendir(“src”)) == NULL)
{
perror(“opendir”);
return
-1;
}

printf(“Directory stream is now open\n”);

while ((dit = readdir(dip)) != NULL)
{
i++;
printf(“\n%s”, dit->d_name);
}


if (closedir(dip) == –1)
{
perror(“closedir”);
return
-1;
}

printf(“\nDirectory stream is now closed\n”);

return 0;

}

¡Necesito verte!

enero 23, 2009

A veces para verte,

cierro los párpados, que no los ojos.

Mis ojos dan la vuelta como huracán en el agua.

Y justo cuando el ojo del huracán me mira,

consigo ver tu cara, en una charca entre juncos abonados de recuerdos.

Y miro fíjamente tus ojos, como el pez al cebo a punto de morder.

Y justo en el ocaso de tus ojos, puedo ver,

a un niño pequeño mirando fíjamente al agua,

y en el agua de la laguna,

como cristal de vídrio,

se refleja la cara de la novia del cole,

esa niña, que tanto se echa de menos en verano cuando eres un niño.

Entonces el niño pasa su mano por la superficie,

suavemente,

la desliza,

con la misma facilidad que se mueve una araña de agua por la superficie.

Y cuando la nostalgia le invade,

de una manera tan dolorosa como invade un anzuelo la garganta de un pez,

atraviesa la superficie del agua de un puñetazo,

provocando un rumor de olas,

que golpean sin control a cualquiera que se acerca.

Después cierra los párpados que no los ojos,

y sus lágrimas caen sobre el agua de la laguna,

provocando una marea alta en pocos segundos.

Después al abrir los ojos, comprueba que el rostro de la niña ha desaparecido,

se habrá muerto como una ola que golpea en la orilla.

Entonces lleno de rabia inconsolable,

sólo es capaz de pensar una cosa:

¡Necesito verte!

La chica del corazón roto

enero 16, 2009

Chateo lanzando mis palabras como redes al mar del agua de tu corazón.

Recojo las redes, y me encuentro tus sentimientos de amor malheridos, pidiendo la puntilla, como el toro que sangra sangre por la boca después de ser torturado en una plaza de toros.

Me miras, con la mirada del toro que sabe que va a morir, una mirada entre pena y melancolia, entre alegre y tranquila, sabiendo que lo peor ya ha pasado, sólo queda esperar a que llegue tu hora, la hora del olvido del amante.

Te gustaría coger el reloj de arena de sentimientos y romperlo en mil pedazos para que el olvido llegue cuanto antes.

Necesitas evadirte con la droga del paso del tiempo.

Te quedaron frases clavadas que provocaron tanto placer y morbo como unas bolas chinas jugando en tu vagina.

Pero yo sé lo que te pasa en el fondo, como tú bien dices:

Estás triste y loca xq ya nadie te lo tocaaaaaa.

*************************************

Para (Eli y todas las sufridoras de amor. Un poco de humor para superar en mal de amor)

Filosofía de vida

enero 15, 2009

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”. Mahatma Gandhi

Armas de destrucción masiva

enero 14, 2009

El mayor arma de destrucción masiva,

es aquel que provoca que los soñadores de un mundo mejor,

sientan verguenza de sus utopías.

Eliminemos las armas de destrucción masiva,

¡Nunca dejen de soñar un mundo mejor!

Mujer rutina

enero 13, 2009

De entre todos los ruidos,

sonidos

y músicas de la noche,

el único que distingo es el taconeo del caminar de la mujer envuelta en la rutina.

Conozco bien ese ruido para algunos,

sonido para otros,

y música para unos pocos,

que es su caminar.

Conozco bien lo que piensa,

lo que mira,

y lo que desea.

El resto, esa misma noche, poco me importa.

No me importa quién regularmente escucha sus sordos gemidos,

con quién desayuna el lunes por la mañana

o dónde y con quién pasa sus veranos.

Pero el caso es que ahora mismo escucho ese caminar,

que pide a gritos que algo cambie,

que algo suceda y le saque de la rutina por unos segundos, ¿quizá unos minutos?.

No sé,

algo tan inocente como ver un tren caminando hacia atrás,

como ver el tren ave volar sin contaminar,

como ver un avión adelantando en la autovía,

como ver un semáforo eternamente en rojo,

como ver una araña de agua por la tierrra,

como ver a un hombre llorar por una mujer,

como ver su corazón recobrando la ingenuidad.

A veces, llenar su coche de poemas de amor,

me ha válido, para al menos una cena,

cuando menos curiosa,

siempre divertida.

Otras, un cuéntame lo que te apetezca mientras nos tomamos una copa,

me ha valido para escuchar secretos que andaban escondidos en un oscuro rincón de su pudor.

Porque al caminar de una mujer envuelta en la rutina, la cobijan la noche y mi oido.