Recuerdo aquella noche

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

el agua se convirtió en agua ardiente, capaz de quemar las sombras más oscuras que alguna vez dejó la depresión cuando recorrió hasta encontrar la salida en el laberinto del corazón de mi corazón, que alguna vez dejó la soledad cuando silenció los latidos de mis latidos, que alguna vez dejó la tristeza cuando empañó pañuelos forrados de ilusiones,

el aire que respiraba se transformó en agradable y tranquilizador humo denso blanco que penetraba acariciando mis pulmones, relajando mis ideas y provocando una sonrisa en mi sonrisa.

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

en una marabunta de música opaca, de soles en forma de focos, de brazos voladores, de bailes inútiles pero alegres, me encontré dos lunas azules encerradas en una misma habitación , eclipsando todos los focos de aquella vieja pero entrañable habitación, transformándome en mosca que sólo es capaz de mirar y caminar hacia la luz azulada.

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

una cintura cortaba el aire con tanta gracia y salero, que no me quedó más remedio que admirarla con la boca abierta.

Un sonrisa me sonreía, una sonrisa tan blanca y tan salvaje como el pico más alto del mayor iceberg, y yo me sentía como el primer escalador que sintió en los más loco de sus entrañas el reto de escalar y hacerse con esa cima.

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

su pelo parecía bailar claquet en el aire, parecía inundar el ambiente de incienso dorado, parecía como si sus delicados pelos acariciasen mi mirada y encendieran una hoguera en mi corazón.

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

me acerqué a hablar con ella y a partir de ahí no recuerdo nada.

Recuerdo aquella noche, al principio una noche tan oscura o más que cualquier otra,

pero en seguida todo cambió,

no recuerdo ni tu nombre, ni tu móvil, sólo recuerdo que a día de hoy mataría cualquier noche para que dejará pasar la luz y así pudiera verte.

Recuerdo aquella noche,

pero lo cierto es que no sé si aquella noche me recordará a mí.

Recuerdo aquella noche,

pero lo cierto es que no sé si aquella noche la recordará a ella.

Recuerdo aquella noche,

tanto o más como yo la recuerdo a ella.

Recuerdo aquella noche,

como recuerdo el dolor que siento cada que no sé cómo contactar con ella.

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