Archive for 29 mayo 2011

Me cansé de ti

mayo 29, 2011

Me cansé de encontrarte en la más remota esquina,

en el último bar de mala muerte.

Me cansé de pagarte para escuhar tus mentiras,

además que cuando te hablo no me escuhas.

Me cansé de tu cuerpo perfecto,

y de tu mente artificial, creada a base de horas y horas de anuncios publicitarios.

Me cansé de oírte debatir a gritos,

y hablas siempre del vencino.

Me cansé de buscarte en mis tiempos libres,

y tú de que parezca que me miras, pero no me ves.

Me cansé de tus mil caras,

y de tus cambios de humor.

Me cansé de ti

y por eso he decidido no verte más,

¡maldita televisión!.

Sin que te des cuenta

mayo 13, 2011

Me gustaría ser el libro

que ahora mismo ojeas

pasando sus páginas suavemente,

para que puedas leer todos

y cada uno de mis pensamientos.

Me gustaría ser tu diario

para que me contases

todos tus día a día

sin ningún pudor ni miedo.

Me gustaría ser tu boli

para ayudar a expresarte

cuando con las palabras de tu boca no puedas.

Me gustaría ser tu ropa

para protegerte del frío.

Me gustaría ser tus gafas de sol

para proteger la luna de tus ojos.

Me gustaría ser imprescindible para ti,

justo como el aire que respiras sin darte cuenta.

La luna de tu pupila

mayo 8, 2011

Cuanto más me alejo de ti

más me acuerdo de tus ojos,

porque voy viajando en primera

y mirando por la ventana

los prados más verdes,

las montañas más misteriosas,

los pájaros más libres,

y arena roja sangre

que parece latir al compás

del corazón de los rayos del sol.

Pero nada de esto me importa,

sólo cierro los ojos,

porque me sobra la luz del sol,

y desearía que fuera de noche,

para mirar a la luna

que tanto me recuerda a tus ojos,

y entonces,

convertirme en ave nocturna,

y volar con alas de sueño,

y ascender con la ilusión de una cometa

alzada por un niño,

y pasar por encima de montañas

y dejar una lágrima caer

en los rios secos,

y atravesar huracanes para perder el norte,

y quedarme sin plumas,

para que todo el mundo pueda

ver lo que llevo dentro,

y por fin subir por encima de las nubes

y llegar a la luna

y quedarme allí para siempre,

tumbado en el lado oscuro y misterioso,

para formar parte para siempre

del negro y misterioso influjo de tu pupila.